martedì 28 agosto 2012

LA IDENTIDAD CORPORATIVA DE UNA EMPRESA ANALISIS DE GIORGIO ARMANI S.P. A.



LA EMPRESA

Nuestra sociedad plantea un gran número de necesidades, por lo que es necesario contar con un modelo de organización económica que permita su satisfacción.
Podemos definir la empresa como una unidad económica que, a partir de la combinación organizada de diferentes factores materiales y humanos, produce un bien o un servicio destinado a conseguir un beneficio económico.

La empresa es un sistema abierto en permanente interacción con el entorno u marco socio económico del que recibe inputs y al que ofrece outputs, una vez que los primeros han sido sometido a un proceso de transformación. Es un sistema social abierto al exterior, en estrecha interdependencia con múltiples factores externos pertenecientes al sistema social global de que forma parte.
La empresa nace como hecho meramente económico, hoy en día ha dejado de ser únicamente un instrumento económico para convertirse en un agente social con capacidad para intervenir activamente en las formas de vida individual y colectiva.
Independientemente de su grado de desarrollo organizativo, la empresa es una construcción social, que responde a las características y necesidades de un tipo de sociedad en un momento determinado, a la vez que contribuye decisivamente en la configuración de esa sociedad. Efectivamente la realidad social, en todas sus dimensiones, es el producto de procesos sociales en lo que intervienen diversos factores, que van desde una forma determinada de relación con el entorno físico hasta las normas que definen las relaciones entre los miembros de esa sociedad.

La empresa, entendida como realdad social, es propia de normas que gestionan las relaciones entre las distintas personas que hacen parte de ella, de normas que gestionan la forma de producir, de vender, de promocionarse y de trabajar y de relacionarse con las demás empresa. Estas normas se modifican según el entorno, según el tiempo histórico a la cual hicimos referencia, según las normas culturales y los acostumbre de cada sociedad en la cual se ubica cada empresa.
También la forma y las herramientas de comunicar interiormente y exteriormente del sistema empresa tienen que conformarse a las necesidades y a las tendencias en las cuales la empresa se enfrenta.

Los flujos comunicativos en la empresa.

Comunicar es persuadir, es buscar efectos. De esta manera la comunicación se convierte en una herramienta más de gestión orientada a la consecución de los objetivos estratégicos de la empresa.
Para que haya comunicación, primero debe haber información, lo cual se considera el primero estadio de la comunicación como la transferencia de informaciones de un sujeto a otro.
Actualmente nos encontramos un nuevo escenario de la comunicación que supera el modelo inicial planteado, donde la forma de comunicar y transformar la información se ha vuelto más compleja.
La función de la comunicación en la empresa es intangible, compleja y heterogénea. Su objetivo principal es apoyar la estrategia de la empresa proporcionando coherencia e integración entre los objetivos, los planes y las acciones de la dirección.

La comunicación es el mecanismo esencial mediante el cual existen y se desenvuelven las relaciones humanas, por lo que debe ser entendida como un elemento más de gestión que contribuye por un lado a fomentar la integración, motivación y desarrollo personal de los profesionales y por otro a generar conocimiento y credibilidad entro la opinión pública. 
Para aumentar la eficacia del equipo humano, verdadero artífice de los resultados, ha de sentirse a gusto e integrado dentro de su organización y esto sólo es posible si los trabajadores están informados, conocen los diferentes entramados de la misma, su misión, su filosofía, sus valores, su estrategia, se sienten parte de ella y, por consiguiente, están dispuestos a implicarse.

La comunicación interna ayuda a reducir la incertidumbre y a prevenir el temido rumor, un elemento muy peligroso para cualquier empresa. Por ello, transmitir mensajes corporativos, informar sobre lo que ocurre dentro de la organización, motivar y establecer una línea de comunicación eficaz entre los profesionales, la dirección y los diferentes servicios de la Unidad de Apoyo a la Gerencia son algunos de los objetivos que persigue la comunicación interna.



Hay también que tomar en cuenta la importancia de la comunicación externa de una empresa, que se desarrolla principalmente en las campañas publicitarias y en las publicidades y en todos aquellos eventos y herramientas específicas miradas a promocionar la empresa en su macro entorno.
Las empresas utilizan este tipo de comunicación para dar a conocer eficazmente sus objetivos al público externo de la misma. Es decir, quieren que el público conozca la filosofía propia de cada empresa y que tenga una imagen positiva de ella y de las relaciones con los productos y servicios que ofrecen. También la comunicación externa es mirada a la obtención de un buen posicionamiento de la empresa misma en el mercado de pertenencia, incentivando los distribuidores (consumidores intermedios) y los consumidores finales a elegir sus productos y servicios a lo de la competencia. 
Las dos tipología de comunicación tienen como objetivo común lo de crear una buena imagen corporativa global de la empresa y también consolidar y promocionar de forma interna y externa a la empresa su propia identidad corporativa.