mercoledì 6 giugno 2012

PAUTAS PARA CONSEGUIR UNA BUENA PRESENTACION EN PÚBLICO.




Factores que hay que tener en cuenta y cuidar durante la exposición.
Lo que se dice es más importante que como se dice. Pero hay que decirlo bien. Los portes y los movimientos, el aspecto y la manera de emplear la voz influyen en la reacción de la audiencia. En un contexto profesional se requiere una cierta dosis de naturalidad y anonimato. Desarrollar el propio estilo, conservando los códigos de conducta general que son:

- Permanencia de cara y de pie a la audiencia. Si hay que dar la espalda, inclinarse, agacharse o mirar hacia otra parte, no hacerlo mientras que se habla. 

- Mantenerse erguidos pero no rígidos. Evitar posturas desagradables, apoyarse en la mesa, mostrar agitación o hacer movimientos exagerados con las manos o los brazos. 

- Evitar los tiques nerviosos, estos gestos repetitivos son una grave distracción, puesto que la audiencia se preocupa más por cuando ocurrirán que por lo que se está exponiendo.

- Observar a toda la audiencia. Lo ideal al comenzar una presentación es empezar con mucha tranquilidad, mirar a todo el mundo y regalar una simpática sonrisa. 

- No moverse y hablar al mismo tiempo, introducir los movimientos en interrupciones naturales de la presentación. 

- No proporcionar distracciones a la audiencia, si se produce una distracción debida a algún elemento ajeno, tomar la iniciativa de atajar esta distracción.

Un factor fundamental que hay que cuidar para obtener una exposición eficaz es el lenguaje corporal.

Las expresiones faciales indican sentimientos, la postura del cuerpo trasluce la actitud y el estado emocional, los gestos dan énfasis a lo que se está diciendo. Hay que ser conscientes de que puede sugerir los movimientos a la audiencia e intentar valerse de las pautas de comportamiento para incrementar las posibilidades de crear la disposición anímica precisa. Cuidar que el tono de voz y la expresión facial no contradigan las palabras, dando la impresión de estar pensando algo distinto. Tampoco hay que olvidarse que el lenguaje corporal de la audiencia trasmitirá si la actuación está siendo eficaz. Entonces hay que tener en cuenta que:

- Los brazos cruzados dan una impresión informal y distante.
- Los brazos extendidos a ambos lados del cuerpo, dan una imagen servil y no es aconsejable.
- Las cejas arqueadas son un modo automático de demostrar a alguien una actitud amistosa, acogedora que espera una respuesta por parte del interlocutor. Un si amigable y un arqueamiento de cejas incitará las preguntas y la participación.
- Unir el dedo pulgar y el índice es un gesto que comunica exactitud. Es un buen sistema para enfatizar los puntos más delicados de la presentación. 
- Los movimientos de los brazos y de las manos deben estar ensayados y deben servir para enfatizar lo que se está diciendo, hay pero que controlar los excesos gestual y transmitir naturalidad. 

Si durante la presentación el miedo escénico toma el control, hay algunos consejos que pueden ayudar a retomar tranquilidad.

- Mirar a alguien amable, si el orador se encuentra muy nervioso al principio de la exposición puede ayudarse fijándose en una cara conocida o en una persona amable que asienta con la cabeza entre la audiencia.

- Utilizar el cuerpo para volver a arrancar. Si los pensamientos se van por completo, hay que tomar tiempo, tratar de respirar profundamente y tranquilamente, de una manera que al público parezca una pausa natural. Las pausas pueden ser fantásticas por varias razones: ofrecen tiempo para arrancar de nuevo si estamos perdidos y a la vez dan la posibilidad al público de tomar un respiro y digerir lo hasta entonces escuchado, algo que no es acostumbre conceder. Beber un poco de agua si necesario, ayuda a tomar consciencia del cuerpo así que sea posible volver a tomar una posición cómoda, retomando así el hilo del discurso.

- La última palabra. Utilizar la última palabra, frases o idea del último párrafo para iniciar el siguiente. Es mejor atreverse y lanzarse que quedarse totalmente mudos, experimentando así la derrota completa.

- Resumen. Hacer un resumen cuando la mente se pone el blanco por un lado faculta la digestión del material a la audiencia, ofrece una pausa y da tiempo y espacio al orador para retomar el discurso donde estuvo dejado antes. También mostrar cómo se ha llegado a lago puede ser una manera de hacer un repaso o resumen.

- Notas de apoyo. Llevar detrás notas apartes, utilizándola sosteniéndola en la mano o en una mesita al lado, puede ser una excelente ayuda en caso de olvido o en caso se bloquee algún soporte audiovisual.

- Hacer pregunta. Otra posibilidad para manejar situación de “dudo” es simplemente plantear preguntas al público, algo que haga que la audiencia se sienta animada a participar de manera activa y en consecuencia que le orador no tenga que llevar todo el peso solo.

- No pedir disculpa. Entrar y saludar con una sonrisa cariñosa y abierta es una buena forma de comenzar y además decir algo como un breve comentario sobre el tema ayuda a ofrecer una eficaz introducción. No pedir disculpa por el nerviosismo o por pequeños defectos cerca del material audiovisual, en cuanto puede llamar la atención hacia detalles que nadie hubiera notado. 

Como conclusión cabe destacar que la habilidad para hablar y hacer presentaciones en público debe ser entendida como un proceso de mejora continua. Por ello, una vez acabado el acto hay que evaluar el nivel de satisfacción del público y detectar posibles errores o vías de mejora. Se deberá considerar que cada participación en público es un ensayo para la siguiente ocasión. 

Bibliografía 






Valentina Amardevi Longo